
China es un país que ha sido mencionado un sinnúmero de veces en los medios en vísperas de las Olimpiadas, la autonomía de Tibet y su pujante gigantesca economía. Hace unos días la antorcha olímpica se presenció en ciertos rumbos de aquél inmenso país (tanto a la superficie como a la población). También se presenció el tema de la autodeterminación tibetana y el tratamiento de la demás étnias (hay más de 100 distintos grupos étnicos y lingüísticos en China tierra firme). Día tras día los vínculos sociales, culturales, políticos y, sobretodo, económicos de ésta potencia se hacen sentir más y más en no solamente en los Estados Unidos y Europa sino también en América Latina donde países como México, Panamá, la Argentina, Brasil y el Perú han fomentado enlaces de larga duración.